Júpiter y Venus
brillarán en el cielo hasta el próximo sábado y
podrán ser observados, mirando hacia el oeste, siempre que las
condiciones meteorológicas lo permitan, desde cualquier punto del
planeta. La noche del martes, ambos planetas eran visibles, muy cerca
uno de otro, desde cualquier punto de la geografía española sin nubes,
incluso en el centro de las grandes ciudades. A la espalda, también será
fácil distinguir al rojizo Marte.
Este espectáculo astronómico, para el que no se necesita tener un
telescopio a mano (aunque con este instrumento aún es más atractivo),
tiene lugar cuando Venus y Júpiter se acercan hasta situarse a tres
grados de distancia y a su vez no están lejos de nuestro planeta. De
hecho, estos días son
los dos objetos más brillantes del cielo nocturno después de la Luna, de manera que la conjunción que formarán los tres cuerpos son perfectamente visibles.
El mejor día para disfrutar de este fenómeno será
el próximo 25 de marzo,
cuando la Luna se encuentre en su fase creciente y se sitúe cerca de
ambos planetas en el cielo nocturno.
Para poder diferenciarlos hay que tener en cuenta que Venus se
encuentra mucho más cerca de la Tierra y del Sol (nos separa un 70% de
la distancia que hay desde nosotros a la estrella), mientras que Júpiter
está cinco veces más lejos, por lo que su brillo es mucho menor, aún
siendo mucho mayor su tamaño.
Por otro lado, mirando hacia el este, estos días también es fácil
distinguir a Marte, el planeta rojo. "La diferencia entre los planetas y
las estrellas es que las segundas titilan, mientras que
los planetas son puntos fijos en el firmamento".
Y para aquellos que tengan prismáticos a mano, y un cielo limpio de
nubes y de contaminación, hay un 'extra': también es visible, cerca de
la Osa Mayor, un cometa con dos colas, una de gas y otra de polvo,
bautizado como el cometa Garradd. También es posible observar Mercurio,
al atardecer y al amanecer, aunque para ello es mejor contar con un mapa
del cielo.
Hay que aprovechar este momento, ya que este acontecimiento
no volverá a producirse hasta junio de 2015, ya que en los próximos años, la coincidencia entre Júpiter y Venus tendrá lugar durante el día.